Y qué si hoy no me apetece hablar con nadie.
No creo que tenga que estar todo el día sonriendo para demostrar nada.
Si ves que no tengo un buén día, ¿por qué coño no me dajas en paz?
¿Tienes que estar detrás de mí para machacarme y seguir recordándome que soy una caprichosa que ahoga sus penas con helado de chocolate y caramelo?
Cuéntame algo que no sepa.
Igual es que prefiero escribir, leer, o ver una película; cualquier cosa antes de hablar contigo.
Y odio que me preguntes qué me pasa, porque con esa estúpida frase me demuestras que no te has dado cuenta, qué triste.
Esto no va a seguir.
Por primera vez soy yo la que no quiere.
Es fácil, olvídate de mí, y vete de una vez de mi vida, vete lo más lejos que puedas.
30 de enero de 2010
22 de enero de 2010
¿Cuál es el tuyo?
Todo se reduce a momentos.
Algunos son (in)olvidables, los que duran como poco, una sonrisa. El máximo hoy lo pones tú.
Otros son los amables, del verbo amar. Aquellos que sentimos como nuestros, aunque no dejan de pertenecer a la persona que nos los regala.
Los momentos suspiro, que vienen porque sí, y se van aún más rápido de lo que llegaron.
Los (des)esperados, que suelen merecer la pena, pero solo a veces.
Los románticos, que te llenan el corazón de todos los colores.
Los alegres, que no aceptan una lágrima como despedida.
Y como no hay algo bueno sin algo malo, también hay momentos tristes, que acaban esfumándose después de arrasarte por dentro.
Y hoy quería escribir un momento bonito, (que según me han contado) así es como debe ser el amor.
Algunos son (in)olvidables, los que duran como poco, una sonrisa. El máximo hoy lo pones tú.
Otros son los amables, del verbo amar. Aquellos que sentimos como nuestros, aunque no dejan de pertenecer a la persona que nos los regala.
Los momentos suspiro, que vienen porque sí, y se van aún más rápido de lo que llegaron.
Los (des)esperados, que suelen merecer la pena, pero solo a veces.
Los románticos, que te llenan el corazón de todos los colores.
Los alegres, que no aceptan una lágrima como despedida.
Y como no hay algo bueno sin algo malo, también hay momentos tristes, que acaban esfumándose después de arrasarte por dentro.
Y hoy quería escribir un momento bonito, (que según me han contado) así es como debe ser el amor.
¿Sabes?
La vida está llena de momentos
18 de enero de 2010
Ella tiene una misión.
A mí no me hables de cosas feas, hoy no.
Mi única misión en estas 24 horas va a ser la más difícil de todas.
Ser feliz.
Y no te creas que no me va a costar. Te equivocas.
Es complicado sonreír cuando el mundo no deja de darte razones para que hagas todo lo contrario.
Por eso, voy a quedarme con el lado positivo de las cosas, que aunque suena a imposible, no deja de sonar bien.
Deberíamos hacerlo todos, aunque sólo fuese para pobrar, experimentar.
Igual nos iría mejor. O igual no.
Quién sabe.
Mi única misión en estas 24 horas va a ser la más difícil de todas.
Ser feliz.
Y no te creas que no me va a costar. Te equivocas.
Es complicado sonreír cuando el mundo no deja de darte razones para que hagas todo lo contrario.
Por eso, voy a quedarme con el lado positivo de las cosas, que aunque suena a imposible, no deja de sonar bien.
Deberíamos hacerlo todos, aunque sólo fuese para pobrar, experimentar.
Igual nos iría mejor. O igual no.
Quién sabe.
16 de enero de 2010
Ella tiene un regalo especial.
Ahí está.
Venga, ábrela.
No vale ser tímida; este es tu sitio.
Aquí los momentos son buenos y menos buenos. Sí, ya sé que esos son los malos, pero que al menos tengan un nombre bonito, ¿no?
Si sientes que tres amigos menos buenos, ya sabes, vienen a visitarte, ni lo dudes, guárdalos aquí dentro.
Ellos se hacen llamar Miedo, Dolor y Rabia.
De este pequeño lugar sólo podrán salir si tú quieres.
Esta es tu cajita de cristal, para que en ella escondas lo negativo de la vida.
Para que seas feliz.
Para que nunca te molesten.
Para que seas tú, sin adornos.
Venga, ábrela.
No vale ser tímida; este es tu sitio.
Aquí los momentos son buenos y menos buenos. Sí, ya sé que esos son los malos, pero que al menos tengan un nombre bonito, ¿no?
Si sientes que tres amigos menos buenos, ya sabes, vienen a visitarte, ni lo dudes, guárdalos aquí dentro.
Ellos se hacen llamar Miedo, Dolor y Rabia.
De este pequeño lugar sólo podrán salir si tú quieres.
Esta es tu cajita de cristal, para que en ella escondas lo negativo de la vida.
Para que seas feliz.
Para que nunca te molesten.
Para que seas tú, sin adornos.
15 de enero de 2010
Ella sí que es una cosa bonita.
Cada vez que el reloj marque las 10, no, las nueve menos diez, te contaré algo tan bonito, que guardarás emociones imposibles al mismo tiempo, que creerás que el mundo es un poco menos malo.
Desearás que cada día lleguen la nueve menos diez para oír aquello que todos quisieran saber, pero solo tú conoces.
Oirás lo dulce, con un toque ácido. Te sacaré de quicio.
Conmigo verás la música y olerás los colores. Sentirás. Llorarás de risa, y hasta reirás de dolor, pero del que no duele.
Claro. Eso es. por supuesto.
Las nueve menos diez será la mejor hora del mundo.
¿Por qué?
Mira que te gusta preguntar cosas, ¿eh?
Pues, pues . . Porque es la nuestra, y estamos juntas, aunque nos separen 400 kilómetros.
Desearás que cada día lleguen la nueve menos diez para oír aquello que todos quisieran saber, pero solo tú conoces.
Oirás lo dulce, con un toque ácido. Te sacaré de quicio.
Conmigo verás la música y olerás los colores. Sentirás. Llorarás de risa, y hasta reirás de dolor, pero del que no duele.
Claro. Eso es. por supuesto.
Las nueve menos diez será la mejor hora del mundo.
¿Por qué?
Mira que te gusta preguntar cosas, ¿eh?
Pues, pues . . Porque es la nuestra, y estamos juntas, aunque nos separen 400 kilómetros.
Bueno, no, 346 :)
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